mal-tratados dogma de fe


Dedico estas palabras a quienes luchando por las comunidades indígenas tratan a los “maltratados” con la Ternura de Dios.

¡Tu, oh Dios de los sencillos! da la impresión que fueras más permisivo con los poderosos de este mundo, pues las desgracias de nuestros pueblos cada día se agudizan más; nosotros por ahora no tenemos mucho que decir pues continuamos anclados en la comodidad que nos ofrece (y que nosotros aceptamos y hasta cierto punto nos gusta) el contexto eclesial de estos años.

Hace muchos años en algún lugar se propusieron tratados para salvarte a ti, o tal vez a nuestros mismos caprichos; la verdad es que ahora nos preocupamos más por los tratados que hablan sobre tu divinidad y se nos olvidaban los maltratados por los que te hiciste y en los que te haces humanidad.
Óyeme Jesús, nuestros ánimos están invadidos de resignación pues la liberación esperada hace algunas décadas pareciera esfumarse cada día más; Las utopías que se respiraban en los claustros se diluyeron y hoy estamos volviendo a los tratados discutiendo si se le debe hacer venia al altar o al sagrario. Como veras este es nuevamente nuestro gran pecado: estamos alejados de la vida concreta de los pobres por quienes tu viniste y nosotros con prepotencia osamos servir. Así es, hemos vuelto al Dios de los señores (Arquedas) que nunca será el mismo de los pobres; o será que nos ocurre como en la película de la misión cuando los representantes de la Iglesia le comunican al jefe Guaraní los cambios que harán en la misión; El cacique dice no entender como es que Dios ha cambiado de parecer Y el Obispo responde: “Yo no hablo personalmente en nombre de Dios, pero si lo hago en nombre de la Iglesia que es el instrumento de Dios en la tierra”.

Así es Jesús todavía te dividimos en dos partes; eres el Dios de los tratados y el Jesús de los maltratados. No creo que te escandalicen mis palabras, aunque si mis complicidades. No te olvides que en este valle de lagrimas es donde queremos consuelo y liberación. Pues de no ser así serás eternamente el dictador más terrible de la historia. Amén

Este es el dialogo entre el obispo( jesuita) y el jefe indígena con el padre Jesuita de traductor:


Jesuita: Dice que no entienden lo que quieres decir; quieren que hables más claro.. ¿Qué es exactamente lo que quieres que hagan?
Obispo: Tienen que irse de la misión.
Jesuita: Dicen que no quieren irse de la misión; que es su hogar.
Obispo: Tienen que someterse a la voluntad de Dios. (el jesuita no le traduce de inmediato
y le apura diciéndole)
Dígaselo.
Jesuita: Dicen que por voluntad de Dios dejaron la selva y construyeron la misión, que no entienden por que Dios a cambiado de parecer.
Obispo: No pretendo conocer los motivos de Dios.
Jesuita: Dice que como puedes conocer la voluntad de Dios, cree que no hablas en nombre de Dios sino de los portugueses.
Obispo: Yo no hablo personalmente en nombre de Dios pero si lo hago en nombre de la Iglesia que es el instrumento de Dios en la tierra.
Jesuita: Dice que por que no hablas con el rey de Portugal
Obispo: He hablando con el pero no quiere escucharme
Jesuita: dijo: Yo también soy rey y no quiero escucharte

Más tarde en otra escena el obispo dice al jesuita: si quieren que la orden sobreviva, padre, estás misiones han de ser sacrificadas.

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